Río Majaceite, PN Sierra de Grazalema (Cádiz). Foto: mmhr/2014

domingo, 21 de diciembre de 2014

Sendero Caserío de Iturrarán-Ferrería de Agorregui







 Fotos: mmhr (agosto/2012)

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El Parque Natural de Pagoeta se encuentra a pocos km de San Sebastián  (Guipúzcoa). Tiene una superficie de 1.335 hectáreas, y las cumbres de Urruztume y Pagoeta forman el techo del mismo. Partiendo de este entorno, se suceden los hayedos que, aquí y allá aparecen salpicados por tejos o acebos. En el flanco sur del parque, sin embargo, se encuentra el valle de Altzolaras. Los hayedos me han impresionado con su altura pues en el sur no hay, ya que son árboles propios de los bosques caducifolios del clima oceánico.

Éste, constituye un auténtico oasis de calma y sosiego jalonado por cuevas prehistóricas y barrancos tapizados por bosques autóctonos. Además de su variada fauna y flora, Pagoeta cuenta con un rico patrimonio cultural en el que destaca el recuperado complejo hidráulico de Agorregi, compuesto por la ferrería, tal y como fue reformada en el siglo XVIII, y el molino adyacente.

Así mismo, sobresalen los monumentos megalíticos y las antiguas neveras que acompañan al cordal. Por último, merece especial mención el jardín botánico situado en el Caserío de Iturrarán, ya que en él se pueden observar especies procedentes de los 5 continentes.


La ruta que he intentado reflejar con las fotos es un sendero familiar circular que parte del centro de interpretación del P.N. de Pagoeta (Caserío de Iturrarán) y, recorriendo parte del Jardín botánico, nos conduce a la ferrería de Agorregui. Tanto la Ferrería, que recrea la forma de trabajo del metal cuando estaba en funcionamiento, el Caserío y los Jardines, merecen una jornada para conocer patrimonio natural y explotación de recursos del parque.

FICHA TÉCNICA:
Duración: 1 hora 10 min
Dificultad: Baja
Desnivel: +125/-125 m.
Distancia: 3,7 km.
Recorrido circular:
Red de recorridos: Pagoeta
Punto de partida: Aparcamiento de Iturraran

domingo, 14 de diciembre de 2014

Un paseo por la ribera del Viar

Las aguas bajan fangosas
En el horizonte las estribaciones de la Sierra Norte

El agua chorrea por esta cornisa

Los eucaliptos marcan la ribera del Viar



Me llama la atención la cantidad de tréboles que hay por todas partes
Hay zonas en las que los tractores y quads han destrozado el sendero
Fotos: mmhr/2014

El río Viar (del árabe بئار biʾār, «pozos») es un río del sur de España, un afluente por la derecha del río Guadalquivir. Nace en Puerto Cañada (Sierra de Tentudía), en Monesterio (Badajoz), vertiente norte de Sierra Morena. Tiene una longitud de 124 km, de los que más de la mitad pertenecen a la provincia de Sevilla. Al entrar en dicha provincia abastece al Pantano de El Pintado (Cazalla de la Sierra), recorre unos 65 Km. hasta llegar a su desembocadura en el río Guadalquivir, pasando previamente por el pantano de Melonares, en la localidad de Castilblanco de los Arroyos. Atraviesa, pues, toda la vertiente sur de Sierra Morena (el Parque Natural de la Sierra Norte sevillana), antes de llegar al Valle del Guadalquivir. Hasta mediados los años cincuenta daba sus aguas al río grande junto a la localidad de Cantillana, que es la única localidad por donde pasa; actualmente desemboca cerca de Villaverde del Río, unos cuatro kilómetros más al oeste que antes
En su recorrido por el Parque Natural de la Sierra Norte de Sevilla circula entre los municipios (de norte a sur) de El Real de la Jara, Cazalla de la Sierra, Almadén de la Plata, Castilblanco de los Arroyos, El Pedroso y Cantillana, creando un bello paisaje de sierra con algunos lugares privilegiados: Los Melonares, donde actualmente están construyendo otro pantano, con el correspondiente impacto medioambiental; La Zanoria, y Las Asperillas, que han sido lugares tradicionales de baño y acampada. El primero, en el municipio de Castilblanco de los Arroyos y los otros dos, en el de Cantillana. Además, junto a este último pueblo, sus fértiles tierras en ambas orillas forman La Vegueta.
Para aumentar el regadío en las tierras de la margen derecha del Guadalquivir se construyó el canal del Viar, de unos 85 km. La obras comenzaron durante la II República española y fueron terminadas durante la Guerra Civil y la posguerra, trabajando en dicha construcción presos políticos de los campos de concentración de La Algaba y Guillena.

La ruta que queríamos hacer va paralela, más o menos, al río Viar por la zona conocida como La Vegueta en Cantillana, por la orilla izquierda. Un sendero circular de unos 10 ó 12 km. Queríamos llegar a una zona dónde abundan los berrocales, algunos de ellos espectaculares.
Cantillana está situada a una altitud de 34 msnm y a 31 kilómetros de Sevilla, en el ángulo que forman la desembocadura del río Viar con el río Guadalquivir. Está situada dentro de la Vega Alta del Guadalquivir, lindando por el Norte con las estribaciones de Sierra Morena.
Dejamos el coche junto al puente, en el inicio del sendero.
Es un paraje muy conocido por nosotros, pero lo he encontrado muy cambiado. Recordaba un paisaje adehesado con reses bravas, eucaliptos en la ribera y cultivos de plantas forrajeras. Por aquí hacíamos acampada libre hace un montón de años y también veníamos a pescar. La fertilidad de estas tierras y el desarrollo del regadío han cambiado el paisaje de las riberas y de las lomas, aterrazadas, cambiando el bosque y matorral mediterráneo por el cultivo de naranjas, principalmente. Las orillas siguen flanqueadas por enormes eucaliptos y cañaverales salvajes. Palmitos, lavanda, romero, entre otros, son muestra de un matorral mediterráneo muy degradado.
Caminar por este sendero, entre naranjales, que iba apartándose del río, cada vez más enfangado por los regueros de agua que caen de las lomas hasta el Viar, hizo que en varias ocasiones nos preguntáramos por dónde seguir. Intentábamos bajar hacia la orilla, pero casi siempre era imposible por el barro -muy resbaladizo- y la vegetación. Llegamos a un punto en el que el sendero había desaparecido, absorbido por la vegetación por lo que decidimos dar la vuelta y volver en otra época más seca, mejor en primavera pues en verano con las altas temperaturas lo único que te apetece es darte un baño en el río. Por cierto, con tanto naranjo supongo que las aguas del río no serán tan puras como antes por la filtración de abonos y pesticidas.

Quiero añadir que esta zona es geológicamente muy interesante por su origen y evolución. Hay dos zonas bien diferenciadas: la baja de tierras arcillosas y la alta donde abundan  las pizarras, conglomerados, granitos y basaltos.

Rica en patrimonio histórico- artístico al ser una zona poblada desde la Prehistoria.

Como dato anecdótico os contaré que En Cantillana nació el célebre bandolero Andrés López Muñoz (Cantillana, 1819 - Cazalla de la Sierra, 6 de noviembre de 1849)Nacido en 1819 en Cantillana (provincia de Sevilla), hijo de un barquero que llevaba pasajeros por el Guadalquivir desde Cantillana hasta Sevilla. Se identifica con diversos nombres como El barquero, El barquero de Cantillana, Andrés Francisco López Jiménez, Francisco Antonio Jiménez Ledesma (el seudónimo de Francisco puede ser Curro), así como es identificado con el bandolero de ficción Curro Jiménez.

Total hicimos 8 km (ida y vuelta) en 2h 30'. Nos fuimos al pueblo a dar una vuelta y repusimos fuerzas en algunos de los abundantes bares y restaurantes.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Cerrada del Utrero


Uno de los senderos más espectaculares del Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y las Villas es el de la Cerrada del Utrero. Éste transcurre por la ladera del frondoso cauce que el Río Guadalquivir ha ido tallando a escasos kilómetros de su nacimiento. En el interior de la Cerrada aparecen grietas, cortados y grandes riscos en los que crece una exuberante vegetación que parece desafiar a las fuerzas de la gravedad. Al descender, se escucha el rumor del río y, en época de lluvias, sorprende el estruendo de la cascada de Linarejos (o cola de caballo). Cuando hice esta ruta no llevaba demasiada agua.
A este paisaje único, se suman farallones en los que anidan rapaces fáciles de observar como buitres leonados o halcones peregrinos.
En la parte final del camino se llega a un bosque de pino resinero o negral que fue aprovechado para obtener la resina con la que antiguamente se elaboraba el aguarrás. En estos árboles verás los surcos que los resineros abrían para permitir la salida de esta savia.
Fotos: mmhr (abril/2010)

Ficha Técnica

Distancia de ida:  1,7 km  (circular)
Duración de ida:  00 horas 45 minutos  

Dificultad:  Media 
Desnivel máximo: 156 m
Cota máxima: 1112 m
Cota mínima: 956 m
Municipios recorridos:  CAZORLA  
¿Necesita autorización?:  NO  
Accesibilidad:  DISCAPACIDAD FISICA.  

domingo, 30 de noviembre de 2014

Sendero Torre del Tajo

Lentisco
Palmito
Atravesamos un cortafuegos


Al final se desencadenó una buena tormenta
Fotos: mmhr/2014
Desde el entorno de Barbate a Caños de Meca y tierra adentro hasta Vejer de la Frontera se extiende uno de los parques naturales menos extensos de Andalucía con unas 5.000 hectáreas, el Parque Natural de la Breña y Marismas del Barbate. En él se distinguen hasta cinco ecosistemas diferentes: marino, acantilado, pinar, marismas y sistemas dunares. Destaca el impresionante Tajo de Barbate que, con más de 100 metros de altura, constituye el acantilado más notorio del Atlántico andaluz. 

Enebro
Un breve recorrido que permite conocer algunos de los valores más emblemáticos que el parque natural ofrece. Además de un más que agradable paseo por el pinar, su final nos reserva el encuentro con un destacado elemento patrimonial que da nombre al sendero: la Torre del Tajo, que corona un acantilado de más de cien metros de altura en alguna de sus paredes. Desde el mirador próximo, disfrutaremos de espectaculares vistas de una costa prácticamente virgen.
En este lugar, el aroma a pino se mezcla con el de romero y lavanda que, junto con palmito, espino negro e, incluso retama o lentisco, forman el matorral mediterráneo existente. El pinar se extiende hasta bordear el acantilado, donde el pino carrasco convive con bosquetes de sabinas y abundantes enebros.
El enebral existente en este parque supone la segunda mayor extensión de ejemplares de la península Ibérica, sólo superada por los de Doñana. Sus raíces, adaptadas a estos suelos arenosos y sueltos, contribuyen a la fijación del terreno. Su madera es especialmente resistente y flexible, lo que hizo que sirviera frecuentemente en la construcción (pilares, vigas, dinteles, etc).